LA FORMACION DEL CIUDADANO

CONTENIDO:

1. QUE ES external image mundo-250x250.jpgSER CIUDADANO.

2. IMPORTANCIA DEL CIUDADANO PARA UN PAÍS.

3. FORMACION DEL CIUDADANO.

4. PAPEL DE LA EDUCACION EN LA FORMACION CIUDADANA.

5. VIDEO FORMACION DEL CIUDADANO.

1. SER CIUDADANO

Es más que el simple hecho de cumplir 18 años y tener mayoría de edad, de haber nacido en este país y poder votar en las elecciones para elegir a nuestros 1301010519748-1-ser-ciudadano[1].gifen el gobierno, o poder ejercer plenamente lo que conocemos como derechos y deberes ciudadanos tales como obtener el DNI, contraer matrimonio civil, poder trasladarnos libremente por el territorio nacional, etc.

Es sentirse parte de una estructura social y política, y sobre todo, asumir responsabilidades y obligaciones en la construcción de la sociedad.

Es tener la facultad de realizar actividades con plena autonomía, tomando decisiones responsables en el contexto social actual. Asimismo, es la capacidad de las personas para asumir compromisos en un ambiente social y político con el que nos identificamos al sentirnos parte de él, logrando convivir. Todos somos titulares de poder por lo tanto podemos influir e intervenir en la toma de decisiones en diversos espacios de nuestra vida.

La ciudadanía se ejerce a través de la participación en los diferentes espacios en los que nos desenvolvemos, en la familia, en el colegio, en el trabajo, en el barrio, etc. ¿Cómo? Opinando sobre temas que atañen al entorno en el que se desenvuelven, tomando decisiones en beneficio de la sociedad o que impliquen una mejora de la calidad humana, etc.

En pocas palabras el SER CIUDADANO es poder ser parte de una sociedad, que conlleva un listado de deberesy derechos que cada ciudadano debe respetar y velar por que se los respeten.

2. IMPORTANCIA DEL CIUDADANO PARA UN PAÍS

Como es de nuestor conoimiento la sociedad se debe al ciudadano con valore y principios debido a la interaccion images[2].jpgde los individuos esta se constituye. En relacion a ello un deber y un derecho de las sociedades es formar a los benideros miembros que en futuro han de constituirla pero mostranto las accionesque se han hecho en un pasado, pues de esta labor tan seria depende el exito o el fracaso que mas adelante de ello venga.

De esta manera es importante tener claro que el joven, niño en lamanera en como se forme se vera reflejado en un futuro, los conocimientos, costumbres y habilidades que se desarrollen en ellos seran las mismas que pondran al servicio de su comunidad en algun momento. Es decir, si formamos niños con valores y competencias enfocadas a respetar las diferencias seguramente dejaremos para las nuevas generaciones un mundo de paz y de armonia donde se goce de las oportunidades que ahora se evidencian imposibles.

3.FORMACION DEL CIUDADANO

El bienestar y la convivencia social requieren, además de la existencia y el cumplimiento de las leyes, que los individuos conozcan, valoren y pongan en práctica derechos y obligaciones sociales.

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Si bien es cierto que la familia, los grupos sociales y los medios de comunicación contribuyen a la formación cívica, esta educación debe ser complementada por el conocimiento formal de los fundamentos de la organización cívica, social y política, el desarrollo de habilidades y valores relativos al ejercicio de los derechos y el fomento de actitudes positivas respecto al cumplimiento de las obligaciones ciudadanas. Por otra parte, si se considera que la edad de la inmensa mayoría de los estudiantes del bachillerato coincide con aquella en la que se busca afianzar la identidad personal y social, y que los alumnos deberán ejercer plenamente sus derechos y obligaciones ciudadanas en el corto plazo, la educación ciudadana es no sólo pertinente sino esencial para cumplir con la misión de nuestro bachillerato,y de la universidad toda, en el sentido de formar ciudadanos útiles y comprometidos con la sociedad.

La formación ciudadana debe entenderse como la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades y la incorporación de valores que permitan al estudiante participar, incidir y mejorar la vida de su grupo, su comunidad y su país.

Esta formación implica, además, desarrollar su capacidad para la reflexión y el cuestionamiento.

Para la formación ciudadana se han considerado esenciales desempeños relacionados con:

El Derecho y las normas como base para la convivencia y la contribución al bien común en todos los niveles, desde el familiar hasta el nacional, y su valoración, en particular de los derivados de nuestra Constitución.

La democracia, entendida como una forma de organización social que implicatanto derechos como responsabilidades, y como un modo de resolver conflictos y de cooperar para el bien común.

Los derechos humanos como expresión de la dignidad de toda persona basada en el derecho a la vida, a la libertad de pensamiento, de expresión y de asociación. y el derecho a la satisfacción de necesidades básicas (alimento, vivienda, salud, educación, trabajo y ambiente sano). En atención a lo anterior, los desempeños se han organizado en tres apartados:

1. Derecho y convivencia social

2. Democracia

3. Derechos humanos

En cada uno de estos apartados se han formulado desempeños relativos a las capacidades reflexiva y crítica, para emitir con autonomía juicios y valoraciones, y a la adopción de actitudes de responsabilidad, honestidad, cooperación y respeto. Una de las características más sobresalientes de las sociedades contemporáneas es el reconocimiento del pluralismo de las concepciones del mundo.

participación ciudadana activa y responsable.

Con la formación ciudadana que brinde el bachillerato se pretende, por lo tanto, contribuir a que el alumno elabore un proyecto de vida personal comprometido con la construcción de un país más democrático, libre y justo.

Por último, debe reconocerse que el ambiente, las relaciones y los procesos de toma de decisiones de la institución escolar influyen en la formación ciudadana de los alumnos, así como que el desarrollo y la evaluación de los desempeños propuestos requieren de nuevas perspectivas y formas tanto de enseñanza como de evaluación

4. PAPEL DE LA EDUCACION EN LA FORMACION CIUDADANA

La educación del ciudadano debe estar destinada no solo a consolidar la democracia como régimen político, sino a potenciar y fortalecer el desarrollo de la democracia como un estilo de vida que favor ece nuestra convivencia. Educar para la democracia significa aprender a vivir en democracia: con la capacidad de actuar cívica y participacion_ciudadana_thumb(1)[1].jpgresponsablemente, consustanciándose con valores como la justicia, la libertad, la responsabilidad, la legalidad, el pluralismo, la tolerancia, el respeto mutuo, la participación y la democracia propiamente dicha.

Educar en y para la democracia implica crear las condiciones que hacen posible la vivencia y la práctica de dichos valores. Es por ello que la educación es un instrumento fundamental para la democracia, porque no solo debemos transmitir conocimientos o contenidos (por ejemplo, aprender de memoria nuestros derechos constitucionales) sino, generar conductas sociales responsables que serán las que obrarán como el mejor guardián de los derechos inalienables de todos y cada uno de nosotros (siguiendo nuestro ejemplo: cómo ejercer esos derechos y cómo respetar esos mismos derechos para los demás).

La educación política es una forma de promover el compromiso con la democracia y la libertad. Debemos propender a la capacitación de los ciudadanos y estimularlos para que participen en forma responsable en y para su comunidad, sea a nivel local, regional o nacional. La democracia solo se revitalizara cuando los ciudadanos nos convenzamos de que tenemos una palabra que decir y que hacer respetar, en el barrio, en la ciudad, en el país. La delegación de autoridad operada frente a la imposibilidad de ejercer el poder de forma directa reclama inevitablemente mayor transparencia y eficacia en la elección de los representantes, el proceso de toma de decisiones, la gestión cotidiana del gobierno y la administración en la ejecución de las políticas y el control de las instituciones (Blanco, Frühling, Guzmán, 1995)

¿qué hace necesaria la educación de la ciudadanía? Existen numerosas razones que hacen de tal función una tarea imprescindible y esencial para la consolidación de la democracia. Como señala Fernando Savater: "No están mal formados (los ciudadanos) académicamente sino sobre todo mal formados cívicamente: no saben expresar argumentadamente sus demandas sociales, no son capaces de discernir en un texto sencillo o en un discurso político lo que hay de sustancia cerebral y lo que es mera hojarasca demagógica, desconocen minuciosamente los valores que deben ser compartidos y aquellos contra los que es licito -incluso urgente- rebelarse. (...) Lo realmente malo es que la educación no va mas allá, que no consigue acuñar miembros responsables y tolerantes, por críticos que sean, para vivir en sociedades pluralistas" Es imprescindible educar para la tolerancia, ya que el consenso y el disenso son dos caras de una moneda única

La educación o formación ciudadana apunta a insertar creativa y dinámicamente a la persona dentro de una sociedad democrática. Se trata de lograr que la persona asuma su ciudadanía en forma activa, de un modo creativo que le permita un mayor desarrollo de sí mismo y que, consecuentemente, beneficiará al conjunto de la sociedad de la que forma y es parte, ya que necesariamente el ser humano alcanza su propio perfeccionamiento como individuo en relación con otros, en una continua interacción con otras personas. Por otra parte, la sociedad en la cual participa la persona está organizada de un modo determinado; pero la sociedad no está estructurada en una modalidad específica para siempre. Por el contrario, puede y debe ir cambiando en la permanente búsqueda de una organización que posibilite la mejor calidad de vida para cada persona. En este sentido, el cambio para la sociedad sólo puede darse si cada persona es un ciudadano participativo y creativo, desde el pequeño espacio de cada uno. Su aporte individual, sumado al de otras personas, es la fuerza dinamizadora que incentiva el perfeccionamiento de la sociedad logrando así materializar la idea que la organización política de la sociedad es también perfectible, principio que es consustancial a la idea de la democracia.

De lo que hemos dicho se desprende que la educación política o formación cívica de cada persona es permanente: así lo requiere la democracia, lo demanda la sociedad global y, por último, así lo necesita la persona humana. Además, la educación cívica debe ser válida para todos los ciudadanos, es decir, debe tener el carácter de universalidad, para lo cual debe tener como fundamento los valores universales del ser humano que, por otro lado, también fundamentan la democracia.

Asimismo, debemos complementar la enseñanza con la formación práctica para lograr la armonía de un espíritu abierto al mundo.SOCIEDAD[1].png La actividad política (entendida como participación en los asuntos de la "polis") es el complemento de la educación para la democracia. Es la posibilidad que tiene cada ciudadano de asumir en plenitud lo que la constitución le ofrece como derechos y obligaciones. Un proceso de "alfabetización política" solo tendrá éxito si ésta se practica. El ejercicio de la ciudadanía no se reduce al hecho de elegir gobernantes periódicamente a través del voto. Cuando esto falla puede significar varias cosas:

I. Que no hay educación integral para la democracia: es decir, que no hemos aprendido o interiorizado una forma de vida democrática: esto no significa que el ciudadano tenga que "vivir para ocuparse de los asuntos de la polis", pero si que sepa -por ejemplo- por qué no participa, por qué no opina, por qué no vota y cómo esto afecta su vida cotidiana.

II. Que no existe real sino decorativa democracia: complementando el punto anterior, nos limitamos a una democracia procedimental, donde elegimos periódicamente representantes -donde muchas veces tales procedimientos pueden y deben ser cuestionados en cuanto a su transparencia y legitimidad-, pero no hacemos de la democracia una forma de vida en y para nuestra sociedad, no la practicamos en aquellos pequeños espacios donde participamos o de los cuales formamos parte, como el consorcio del edificio o el club de fútbol del que somos socios.

III. Que no se desarrolla la vida política en si, sino que se ha caído en politiquería: la política en tanto actividad arquitectónica en sentido aristotélico pierde toda validez e importancia en una sociedad que desprecia a la "política" y al "político". Podemos constatar un alto grado de desafección desde la ciudadanía hacia la política en general y hacia los políticos en particular. Luego, frente a esa apatía y rechazo, los políticos desarrollan un estilo de vida propio y practicas fraudulentas y clientelistas, desconociendo en muchos casos las demandas y necesidades de los ciudadanos que los erigen como representantes. Como señala la Dra. Jackisch (1999) "no resulta desatinado suponer que el descrédito de la clase política, las criticas al clientelismo, la digitación de las candidaturas y, en general, la falta de transparencia en la vida partidaria, hayan colaborado en este aumento de la falta de interés y de aceptación de las propuestas políticas existentes".

Encontramos, por lo tanto, posible y necesario desplegar actividades destinadas a interiorizar los valores de la convivencia, a formar hábitos democráticos y formar una cultura ciudadana. La democracia no sobrevivirá a través del tiempo sino se transmiten los valores que la sustentan. Como sostiene Fernando Savater: "la diferencia entre una democracia y un autoritarismo es que en la democracia somos políticos todos. (...) Porque todos es una democracia somos políticos y no hay mas remedio que serlo. Lo fastidioso es que nos obliga a tener que preocuparnos siempre por la cuestión política, y para eso hay que aprender a participar en la gestión publica de las cosas.

Cada institución debe decidir cómo trabajar estos temas. Como indica Chaux: "Una de las más interesantes e innovadoras es que las competencias ciudadanas se pueden trabajar desde todas las áreas académicas, es decir, transversalmente. Por ejemplo, una clase de ciencias naturales, en la que se esté estudiando el tema de la energía, puede llevar a reflexiones sobre problemas éticos muy interesantes, que pueden relacionarse con conflictos en las comunidades o de nivel internacional. Es la oportunidad de escuchar a otras personas, aunque tengan opiniones muy distintas a las mías, y así poder construir, con el otro, como uno se imagina que podría ocurrir en una sociedad democrática".

La otra alternativa es a través de las relaciones cotidianas, pues en todas las relaciones sociales se presentan conflictos, se toman decisiones grupales y se discuten normas que buscan definir la relación entre las personas. Esto ocurre en todas las áreas académicas. Gran parte de la propuesta es que los docentes, padres de familia y estudiantes miren cómo se relacionan en su vida cotidiana, dentro del aula, con los vecinos, la familia, los amigos y las parejas.

‍‍‍‍‍‍‍‍‍‍‍‍‍La escuela necesita un tiempo y un espacio de reflexión, también "ambientes muy amables, que permitan la exploración auténtica de los problemas, sostiene Rosario Jaramillo.

Los maestros necesitan que se les dé ese espacio y ahí juega un papel decisivo el rector. Que existan tiempos para poder

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pensar cómo se están decidiendo los problemas que afectan a todos. Es fomentar la posibilidad del debate permanente en la escuela".

Hay otros espacios institucionales que se podrían aprovechar más, como el Gobierno Escolar, la construcción del Manual de Convivencia, los espacios de Ética y Valores, Constitución y Democracia. "Otro fundamental es el que tiene que ver con la relación con la comunidad, con el entorno. No sólo tiene que ver con lo académico, sino con la manera de llegar a ser un ciudadano que contribuya al desarrollo de las comunidades", aclara el investigador Chaux. "Es importante entender que la escuela se tiene que organizar alrededor de las

competencias que quiere formar. No se puede pretender que de una organización vertical salgan personas muy democráticas y participativas, porque eso es una esquizofrenia", subraya Jaramillo. La idea es que la escuela tenga un ambiente democrático, que les dé la posibilidad a los niños de participar en sus decisiones, que todos puedan ser líderes, que roten las responsabilidades, que todos puedan organizar a los demás y que los demás opinen sobre lo que hicieron.

5. VIDEO.

http://www.youtube.com/watch?v=4o9ukfSySXw

fuente:

 **www.****escolaresciudadanos.blogspot.com/.../qu-significa-ser-ciuda** La institución y las competencias ciudadanas **http://serciudadano.com.ar/2010/09/06/que-significa-ser-ciudadano/** http://usuarios.multimania.es/politicasnet/articulos/formaciu.htm **www.cab.unam.mx/Documentos/NCFBa/form**ciudadana**/form**ciudadana**.pdf** ‍‍‍‍‍‍‍‍‍‍